Fernando Di Fazio
Coach Ejecutivo

Test de Liderazgo
y Gestión

El TLG le permitirá disponer de una visión detallada del nivel de competencias que usted presenta en la actualidad, de manera que pueda focalizar su acción en aquellas que presenten una oportunidad de mejora, para alcanzar un mayor nivel de efectividad en su gestión.

A continuación, encontrará una serie de enunciados. Lea detenidamente cada uno de ellos y elija, eligiendo Sí / No / No sé (y Verdadero / Falso en el tramo final), la opción que mejor se corresponda con su forma de ser, actuar e interpretar la vida cotidiana en la actualidad.

195 planteamientos
20–30 minutos
Resultado inmediato
En este inventario no hay respuestas "buenas" o "malas". Asegúrese de responder a todos los planteamientos eligiendo la alternativa que mejor refleje su proceder actual. Si responde según "algún estándar" distinto a su estilo habitual o a un "deber ser" ideal, es posible que el resultado sea INVÁLIDO.
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Reporte · Test de Liderazgo y Gestión

Entendemos al liderazgo como un fenómeno que surge en las conversaciones que el líder sostiene con el equipo, y no como una virtud inherente a un individuo. El TLG mide el nivel actual de competencia en las habilidades centrales para la coordinación de acciones y compromisos en cinco dimensiones clave de gestión.

Resultados generales

Resultados globales en las cinco dimensiones, en una escala de 0 a 100. Los valores altos representan un mayor nivel de competencia.

Gestión anímica

Los estados de ánimo son la predisposición para la acción, incluida la inacción. Esta meta-habilidad permite reconocer e intervenir los "juicios automáticos" con los que evaluamos lo posible. Se presenta la disposición anímica asociada a cada dimensión de gestión.

Disposiciones anímicas por dimensión

Para cada dimensión de gestión se describen las disposiciones anímicas que favorecen la acción efectiva (conducentes) y las que la limitan (restrictivas).

Disposición anímica de la gestión de la Realidad

Disposiciones anímicas Conducentes

Indagación y curiosidad: ambas disposiciones nos permiten expandir lo que observamos o sabemos acerca de algo, o de alguna situación, explorando con los demás. Nos impulsa a hacernos preguntas para evitar hacer suposiciones apresuradas e incorrectas.

Prudencia: es aquella disposición que nos permite avanzar en situaciones de incertidumbre, evaluando e investigando, para dar pasos pequeños y concretos. Si bien no tenemos la certeza de que las cosas vayan a funcionar como lo esperamos, estamos alertas a las posibles contingencias, para tomar acción a tiempo y buscar alternativas que nos permitan resolver de la mejor manera posible, en pos de cuidar un objetivo.

Disposiciones anímicas Restrictivas

Arrogancia: es la actitud del "yo ya sé lo que está pasando", asumiendo la pretensión del saber absoluto y certero, provocando la necesidad de salir rápido de la situación para no perder el tiempo. Cuando creemos que "ya sabemos lo que está pasando" restringimos cualquier pregunta y/o acción exploratoria para ampliar nuestro entendimiento de la situación. Con lo que tengo me oriento a tomar acción.

Confusión: no saber qué está pasando se vuelve algo negativo, todo se mezcla y la acción que se dispara es la queja, el abandono del objetivo o el aburrimiento. Empobrece la capacidad de hacernos preguntas, nos impide jerarquizar para encontrar un punto desde el cual evaluar y tomar acción efectiva.

Impaciencia: es la disposición que nos impide con frecuencia prestar atención a lo relevante en una determinada situación. Nos saca de foco impulsándonos a pasar precipitadamente a la acción sin darnos el suficiente tiempo para el análisis y la información que requerimos para asegurar la eficiencia de las decisiones y resoluciones que tomamos.

Disposición anímica de la gestión de la Posibilidad

Disposiciones anímicas Conducentes

Ambición y entusiasmo: esta disposición anímica nos impulsa a mirar los obstáculos y los desafíos como oportunidades de resolver y aprender para hacer que las cosas pasen.

Asombro: es la inspiración a explorar, a descubrir, a dejarme sorprender por lo incierto dado que en ese devenir miramos el mundo como un espacio lleno de posibilidades.

Creatividad e innovación: es la disposición que nos mueve en la confianza de construir y diseñar el futuro con otros como parte de un proceso que depende de mi protagonismo en esa coconstrucción.

Disposiciones anímicas Restrictivas

Inseguridad: es el ánimo de no sentirme a la altura de los desafíos y del valor que podría agregar junto a otros. Tendencia a renunciar antes de probar o intentar diferentes estrategias. Nos impide ver posibilidades de acción en una determinada situación, inclusive la posibilidad de pedir ayuda para poder contar con otros.

Ansiedad: es el ánimo de preocupación ante la incertidumbre y la necesidad de tener el control de todo lo que podría venir en el futuro y lo que debo hacer para afrontarlo. El futuro nos genera temor y podría llevarnos a cierta desvinculación de la situación o a resignarnos.

Disposición anímica de la gestión de la Acción y Resultados

Disposiciones anímicas Conducentes

Resolución: es el ánimo que nos mueve hacia adelante para lograr un objetivo declarado. Nos sentimos comprometidos con un resultado y eso nos mueve a dar los pasos que sean necesarios, aunque no tengamos toda la claridad de lo que necesitamos hacer. Sentimos un fuerte compromiso con aprender a resolver cualquier situación que se presente en el camino hacia el logro de los objetivos.

Serenidad: nos dispone a aceptar una determinada situación, el pasado, el presente y lo incierto del futuro. Aceptar lo que pasó, lo que fue, y lo que no. Aceptar sobre todo lo que no se parece a lo que esperábamos. Es un proceso donde, a partir de la pausa que permite la reflexión, podemos mirar la posibilidad de involucrarnos y participar junto a otros, de manera colaborativa, para la coinvención del futuro que estamos comprometidos a crear.

Disposiciones anímicas Restrictivas

Agobio: cuando nos sentimos agobiados, percibimos un exceso de compromisos y un riesgo de poder cumplir con todo lo que tenemos que hacer. Generalmente disminuye considerablemente el disfrute en lo que estamos haciendo y nos embarga una preocupación por el futuro y por la capacidad de cumplir en tiempo y forma con las promesas y acuerdos que hicimos.

Resignación: los juicios automáticos que generalmente acompañan este estado de ánimo son: "Las cosas siempre han sido de este modo", "Haga lo que haga, las cosas siempre continuarán siendo de este modo", "Ya lo he intentado, no hay nada que pueda hacer para cambiar esta situación". Si estamos en un estado de ánimo de resignación, es prácticamente imposible que aparezcan nuevas posibilidades de acción. Estamos convencidos de que no hay nada que podamos hacer al respecto, más que rendirnos.

Disposición anímica de la gestión de las Relaciones

Disposiciones anímicas Conducentes

Confianza y apertura: cuando estamos en un estado de ánimo de confianza, estamos dispuestos a formar parte de las conversaciones que necesitemos para ser exitosos junto a otros. No dudamos en hacer pedidos a otros, y sentimos que podemos contar con nuestros colegas cuando nos hacen promesas. Tenemos confianza en que nuestros colegas tienen la capacidad de hacer lo que se debe hacer, y por lo tanto estamos más dispuestos a delegar tareas. También nos encontramos más proclives a hacer ofertas y a ser más receptivos ante las ofertas que otros nos hacen. No dudamos en compartir nuestros juicios y a escuchar los juicios de otros para aprender de ellos y ajustar cómo estamos trabajando según sea necesario. Estamos predispuestos a escuchar sin ponernos a la defensiva. No tendemos a cuestionar los motivos de nuestros colegas cuando dicen algo que suena crítico. Estamos más dispuestos a ser directos y no tener una agenda secreta. Cuando estamos en un estado de ánimo de confianza, nos abrimos a la continua colaboración y exploración de nuevas posibilidades que puedan surgir en el futuro. Para ser exitosos como equipo, la confianza es clave.

Gratitud: es el estado de agradecimiento a alguien, a algo, y/o a la vida por todo lo que ha pasado en el camino para estar hoy donde estamos. Es la disposición desde donde podemos identificar aquello por lo que agradecer, a pesar de la complejidad de la situación que nos toca enfrentar. La cual nos permite atravesar los desafíos desde un ánimo expansivo, desde donde podemos aceptar lo que no podemos cambiar y reconocer lo que sí está dentro de nuestro poder, aunque sea mínimo, como aceptar y estar en paz con lo que es.

Disposiciones anímicas Restrictivas

Arrogancia: cuando en una determinada situación con otros, se nos gatilla el ánimo de arrogancia, solemos sostener con un alto grado de certeza: "Ya sé lo que está pasando acá", "No necesito escuchar a otros; más bien ellos son los que necesitan escucharme", "Esto es una pérdida de tiempo para mí, terminemos rápido".

Desconfianza: cuando estamos en un estado de ánimo de desconfianza, no estamos abiertos a colaborar. No estamos predispuestos a delegar, a pedir ayuda o hacer ofertas. Es poco probable que tengamos conversaciones que quizás debamos tener. Probablemente nos pongamos a la defensiva y no escucharemos al otro. Es muy posible que cuando estamos en un estado de ánimo de desconfianza también nos encontremos en otros estados de ánimo restrictivos, como resignación y frustración, y estemos más predispuestos a renunciar a nuestro equipo o rendirnos en una relación.

Disposición anímica de la gestión del Aprendizaje

Disposiciones anímicas Conducentes

Paciencia: es la disposición a aceptar los tiempos requeridos para lograr incorporar lo que queremos aprender, desarrollando nuevas capacidades de acción, sosteniendo el compromiso en el proceso. En relación a otros es entender que nuestros tiempos pueden ser diferentes a los tiempos de los demás por lo que podemos adaptarnos y esperar.

Ambición y entusiasmo: esta disposición anímica nos impulsa a mirar los obstáculos y los desafíos como oportunidades de resolver y aprender para hacer que las cosas que realmente nos importan sucedan. La ambición es la que nos impulsa a no conformarnos con lo que sabemos hacer e ir en búsqueda del aprendizaje continuo.

Asombro: es la inspiración a explorar, a descubrir, a dejarme sorprender por lo incierto dado que en ese devenir miramos el mundo como un espacio lleno de posibilidades. Podemos reconocerlo cuando aparecen juicios como "No sé qué haré con esto pero algo bueno seguro habrá por delante".

Autoconfianza: es la disposición que nos impulsa a creer en nuestra capacidad de aprender en una determinada situación, porque confiamos en nuestras capacidades y en las personas de nuestro alrededor, en nuestros equipos y nuestras redes relacionales, para hacer frente a lo que pueda aparecer como un obstáculo en el camino o cualquier nuevo desafío.

Disposiciones anímicas Restrictivas

Confusión: generalmente, cuando en una determinada situación sentimos que: "No tenemos idea sobre lo que está pasando ahí", "Deberíamos saber qué hacer, pero no lo sabemos", "Nada de lo que está pasando tiene sentido", es factible nos encontramos en un ánimo de confusión. Desde esta disposición, se nos dificulta identificar lo que no sabemos como una oportunidad de aprender. En vez de explorar junto a otros alternativas, nos frustramos y nos resignamos ante la situación. Tendemos a querer desvincularnos de la misma, y/o nos paralizamos respecto a las posibilidades de tomar acciones conducentes a la ejecución y aprender junto a otros.

Este reporte cobra su verdadero valor en la devolución personalizada: una sesión donde analizamos juntos tus resultados, su conexión con situaciones concretas de tu día a día y el plan de desarrollo.